
El nuevo tributo incorpora deducciones pensadas expresamente para ambas entidades: por aportaciones a obra social, y al fondo de reserva cooperativo. Las dos realizarán un primer pago a cuenta en diciembre, mientras queda en el limbo el pago correspondiente a todo 2024.
El nuevo impuesto foral sobre el margen de intereses y comisiones tiene en Euskadi menos de 3 meses para tramitarse y entrar en vigor este mismo ejercicio, a fin de que se devengue el 31 de diciembre. Ello va a exigir que las Cámaras provinciales lo aprueben antes de esa fecha.
De ser así, como esperan los gobiernos forales, Kutxabank y Laboral Kutxa pagarán el próximo diciembre un primer pago a cuenta del 35% de este tributo, correspondiente al ejercicio 2025 y que ingresarán en 2026.
Será, previsiblemente, su único pago durante este año, dada la laguna normativa derivada del traspaso a Euskadi del impuesto a la banca por parte del Gobierno español, acordado en diciembre de 2024.
En el resto de España, el impuesto se devengó el último día de 2024, y las dos entidades pagaron hasta entonces el gravamen a la banca, como el resto del sector.
Pero la cesión a las Diputaciones forales de la competencia normativa deja en el limbo la exacción correspondiente al pasado año, y es poco probable que el Ministerio de Hacienda exija el pago, o que lo haga el Tribunal Vasco de Cuentas.
«Si se devenga un ejercicio y otro está en suspenso, la cuota tributaria sigue pendiente», indica un experto fiscal, que insiste: «Las obligaciones de pago derivan de la creación del tr
La diputada de Hacienda de Bizkaia, Itxaso Berrojalbiz, ha dado este jueves detalles de la nueva normativa, que estará armonizada en todo Euskadi y que afecta sólo a Kutxabank y Laboral Kutxa.
Éstas son las únicas entidades financieras sujetas a la regulación foral, que se ha elaborado ad hoc pensando en ellas, con sendas reducciones en la base imponible de las aportaciones a obra social y al fondo de reserva obligatorio.
El banco de las excajas vascas destina el 60% de su beneficio a dividendos a sus tres fundaciones bancarias socias, que financian con ellos su obra social, con lo que podrá reducir sustancialmente su pago por el nuevo tributo. Mientras que Laboral Kutxa se deducirá por la cuantía que dedica al fondo de reserva, que según la ley vasca de Cooperativas supone como mínimo el 20% de sus excedentes netos.
Según los cálculos de Bizkaia, ambas pagarán unos 10 millones de euros, aunque la Hacienda foral ingresará otros 20 millones del resto de bancos que operan en el territorio y que se aplican la legislación estatal (en vigor desde diciembre de 2024).
La tarifa del nuevo tributo va del 1% para bases liquidables hasta 750 millones al 7% para cuantías por encima de los 5.000. Los tipos intermedios son del 3,5%, 4,8% y 6%. Y es igual a la de territorio común, según la diputada.
Sí van a cambiar en la normativa foral los incentivos en cuota, con una deducción extraordinaria en función de la rentabilidad sobre fondos propios (ROE), y no sobre activos (ROA) como prevé la regulación española. La fórmula para el cálculo aplicará según un valor de referencia del 11% para la rentabilidad total.
Además, las Haciendas forales aplicarán una deducción «pequeña» de 600 euros por cada cajero automático nuevo que cada entidad instale en municipios con menos de 1.100 habitantes, a fin de reforzar la inclusión financiera de los municipios de menor tamaño.