Sexta caída consecutiva y cuarto mínimo histórico seguido en lo que va de año. Lo que hasta hace no mucho hubiera parecido imposible, es ya habitual en el euríbor. El índice al que se referencian casi todas las hipotecas variables en España cierra noviembre en el -0,48%, es decir, dos puntos básicos menos que el mes anterior, el nivel más bajo de toda la serie, a falta del dato de este lunes. La consecuencia es el abaratamiento tanto de los nuevos préstamos hipotecarios como de los antiguos cuya revisión toque ahora, ya que la variación con respecto al nivel del euríbor de hace un año es negativa. En el corto plazo, los expertos no atisban ninguna subida, aunque en el medio, si la coyuntura económica presentase señales de una sólida recuperación, podría empezar una sigilosa remontada.