La semana pasada, por menos de 150 euros era imposible alquilar dos noches de hotel en Madrid para el fin de semana, prueba de que el sector vive un momento fabuloso. Tras cinco años batiendo récord de visitantes, en el último lustro 21,1 millones de nuevos viajeros eligieron España para pasar sus vacaciones o cerrar negocios. El mercado parece inmune a los riesgos y los fondos apuestan fuerte por cada metro cuadrado alquilable sin pensar en que la caída puede estar próxima.