La noticia sacudió a España en la mañana del 9 de mayo de 2006. El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska intervenía Forum Filatélico, la sociedad de inversión en sellos de correos cuyos comerciales, repartidos por todo el país, llevaban desde los años ochenta captando ahorradores con la promesa de rentabilidades muy superiores a las que ofrecía la banca. Paralelamente, otro magistrado de la Audiencia, Santiago Pedraz, ordenaba la entrada en Afinsa, otra empresa con un modelo de negocio similar: garantizar grandes intereses a los clientes que invertían en sellos y financiar estos beneficios con el dinero que aportaban los clientes nuevos. Un esquema piramidal de manual. Ambas sociedades sumaban 459.000 clientes, a los que se adeudaban en total 6.281 millones de euros. Los inversores vieron cómo se esfumaban sin remedio sus ahorros.