La idea surgió de ruta por los bares de Madrid. En un momento de exaltación de la amistad, “alguien comentó lo lindo que era estar todos juntos. Conectar de verdad, sin WhatsApp ni Facebook”, recuerda Pérez. Esa fue la semilla. “Todos tenemos gente repartida por el mundo a la que no podemos ver a menudo. Y pensamos: ¿y si creamos algo que te haga sentirte más cerca de esa persona a la que quieres?”, añade Jiménez.