
Distintos analistas creen que el escenario de no fusión podría ser determinante en la decisión de los accionistas y un factor «disuasorio»
El escenario de no fusión entre BBVA y Sabadell podría inclinar la balanza en la opa. Al menos así lo creen una buena parte de los expertos de mercado y fondos consultados por EXPANSIÓN, que consideran que esta situación podría reducir el atractivo de la operación para los accionistas de ambas entidades.
El presidente de BBVA, Carlos Torres, ha asegurado en incontables ocasiones que el escenario de no fusión no sería un impedimento para que el banco consiguiera la mayor parte de las sinergias proyectadas con la fusión, que ascienden a 850 millones de euros.
BBVA ya ha hecho cuentas de lo que supondría la no integración de Sabadell y diversos expertos apuntan a que el banco podría esperar a un cambio de Gobierno o a un contexto más laxo para retomar la fusión con Sabadell tras comprarlo.
No obstante, esta posibilidad (la alternativa de no fusionar Sabadell) debería estar reflejada en el folleto de opa remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) al igual que lo está en el documento que BBVA envió el pasado julio a la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés). Y esto podría ser determinante en la decisión de los accionistas en el periodo de aceptación, según los analistas.
Javier Cabrera, analista de XTB, señala que «una parte importante de los accionistas de Sabadell no aceptaría la propuesta» con una no fusión porque recortaría el atractivo de la operación. «Si se compra un negocio para no integrarlo, no tienes sinergias y tiene más sentido un pago en efectivo», agrega el experto.
El mercado quiere claridad
Sergio Ávila, analista de IG Markets, remarca que «una cosa es vender tu banco para formar parte de una gran fusión con sinergias claras y otra muy distinta es venderlo para que funcione como una filial independiente».
El experto cree que el planteamiento de una no fusión tras comprar Sabadell podría percibirse por el mercado como que «no hay una integración real».
En la misma línea, Roberto Chamorro, analista de eToro, señala que «cuando no hay una ruta definida, el mercado tiende a penalizar la incertidumbre». Y agrega que no tendría sentido que los inversores canjearan sus acciones por las de BBVA si finalmente no hay una fusión porque es «la unión la que generará más valor» a largo plazo.
Cabrera también alude al rendimiento en Bolsa de Sabadell de los últimos tiempos (crece un 44% en lo que va de año) y a sus proyecciones a futuro como el principal motivo por el que los accionistas no aceptarían la oferta de BBVA en caso de plantear una no fusión. «Podrían considerar que no tiene sentido desprenderse de sus acciones ahora«, indica.
Por su parte, algunos fondos que incluye Sabadell en sus inversiones creen que la posibilidad de una no fusión es peor escenario que el actual, en el que la prima se ha eliminado desde el 30% que BBVA ofrecía inicialmente. «El escenario de no fusión podría ser un factor disuasorio para algunos accionistas, sobre todo institucionales, que buscan claridad estratégica y un retorno claro de valor», apuntan distintos analistas.
Ajuste de la oferta
Uno de los últimos movimientos que BBVA ha ejecutado en clave opa es la actualización de la oferta por Sabadell. La entidad notificó el pasado viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de un nuevo ajuste del canje en el que se incluye el dividendo complementario de 12 céntimos brutos que Sabadell pagó ese mismo día.
BBVA, que justifica el cambio para que las condiciones de la oferta se mantengan intactas tras el pago de los dividendos, recordó a través de la nota que remitió a la CNMV que el ajuste de la oferta será efectivo a partir del próximo 8 de abril, que es el último día en que BBVA cotiza en Bolsa con derecho a recibir dividendo. Esto es porque la oferta actualizada es de una acción por 5,3456 títulos de Sabadell e incluye un componente en efectivo de 70 céntimos (antes de 29 céntimos) equivalente al dividendo récord que BBVA abona el 10 de abril.
La actualización de la oferta obliga a la entidad compradora a reservar un máximo de 705 millones de euros que deberá repartir a los accionistas de Sabadell en caso de recibir un 100% de aceptación en la opa. Los directivos de ambos bancos prevén que el periodo de aceptación se abra el próximo junio.