Nadie escapa a lo digital. Hasta una persona tan conservadora como Mariano Rajoy reconocía esta semana en el Congreso que va mejorando sus capacidades tecnológicas. Las empresas están en lo mismo, y los proveedores de servicios viven en un eterno campo de batalla practicando el darwinismo económico: los más fuertes se comen a los débiles. En esa jungla, Tecnocom es un extraño animal. Es una compañía 100% tecnológica, de capital español, y basa el 80% de su negocio en clientes nacionales (grandes empresas, incluidas todas las del Ibex, que generan la mayor parte del negocio).