Algunos expertos del mercado de coches clásicos los llaman ‘la generación de los foros de Internet’, otros se refieren a ellos tan solo como una nueva hornada de intermediarios y compradores que van a dar un impulso a un negocio que vivió un desmedido auge hasta el periodo 2014-15 y que en los últimos dos años ha experimentado un tremendo ajuste: ya no se vende cualquier cosa ni a cualquier precio. Como decía Neil Garrand, experto en la marca Aston Martin, en un reciente balance del mercado hecho para la firma británica Classic & Sport Finance (CSF), «nadie piensa ahora que comprar un automóvil clásico es un pasaje directo para obtener enormes beneficios a corto plazo. A raíz de esto, estamos viendo que vuelven al mercado verdaderos entusiastas que aprecian los automóviles como las obras de arte que son».