Paul de Grauwe (Ukkel, Bélgica, 1946) está convencido de que las renovadas tormentas financieras que han azotado el sur de Europa —en esta ocasión, a raíz de la formación en Italia de un Gobierno que coquetea con la salida del euro— confirman las ideas de su último libro, Los límites del mercado. En este texto, además de lanzar algún que otro exabrupto contra el Eurostar que usa cada semana para ir de Londres a Bruselas, explica que a Europa solo le quedan dos salidas: avanzar hacia un modelo federal con un Gobierno efectivo que rinda cuentas ante el Parlamento o la ruptura del euro y la vuelta a las monedas nacionales. Así, las tensiones políticas en Italia serían, según De Grauwe, solo el síntoma de un problema, no la causa. Son, en fin, la enésima reencarnación de una crisis del euro que “a veces parece evaporarse, pero está ahí siempre, esperando a reaparecer”.