El mercado laboral en Estados Unidos registró en noviembre 178.000 nuevos ocupados, cerca de la media mensual del empleo creado este año. Es un ritmo que duplica lo que necesita ver la Reserva Federal y que permitió en parte que el paro bajara al 4,6%, un nivel que no se veía desde agosto de 2007. Pero la caída también se explica por una contracción de la población activa. La consistencia del indicador, en cualquier caso, da la luz verde para el alza tipos en menos de dos semanas.