El Popular apuesta por vender Wizink y su filial en EE UU para reforzarse

El Banco Popular vive en una tormenta perfecta desde hace meses; atraviesa el peor momento de sus 70 años, pero no tira la toalla. Su historia se ha escrito con dos palabras: independencia y rentabilidad. Esta última la perdió al prestar sin freno y sin control a las grandes inmobiliarias durante la última década. Y mantenerse en solitario es ahora su gran lucha.

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