El fuerte incremento del precio de la vivienda, tanto en venta como en alquiler, en los primeros meses del año ha disparado las alarmas y la preocupación ante una nueva burbuja inmobiliaria en España. En algunas ciudades los precios ya experimentan crecimientos de dos dígitos y se empiezan a escuchar las primeras voces que hablan de sobrecalentamiento. El sector se encuentra en un claro ascenso que no parece estar dispuesto a frenar.