
El directivo ha señalado que la absorción del segundo banco de Suiza es un paso «histórico pero al que nunca quisimos llegar» durante su intervención ante los accionistas reunidos en la sala multiusos St Jakobshalle de Basilea.
A juicio de Kelleher, la fusión «marca un nuevo comienzo y grandes oportunidades para la entidad combinada, así como para este país como centro financiero», informa Efe.
Kelleher ha afirmado que la operación «es la primera fusión entre dos bancos globales de importancia sistémica«, y su integración será una tarea desafiante, para la cual se ha decidido nombrar a Sergio Ermotti como nuevo consejero delegado desde hoy mismo en sustitución de Ralph Hammers.
«Nuestra estrategia es clara y no ha cambiado con la adquisición de Credit Suisse», ha subrayado el presidente de UBS, quien por otro lado ha destacado que la integración del banco será uno de los principales focos en las próximas estrategias.
Kelleher ha augurado que la compra de Credit Suisse acelerará la expansión de UBS en el sector de gestión de fortunas, donde ha experimentado gran crecimiento, especialmente en Estados Unidos y Asia.
Por otro lado, el directivo ha reiterado que UBS reducirá el capital invertido en su banca de inversión hasta que se sitúe por debajo del 25 % de los activos de riesgo.
Kelleher ha anunciado que en la junta se propondrá un incremento del dividendo del 10%, hasta los 0,55 francos suizos por acción, y la suspensión del programa de recompra de acciones debido a la adquisición de Credit Suisse, aunque ha matizado que será reanudado «lo antes posible».