La Seguridad Social seguirá teniendo un desfase abultado entre ingresos y gastos este año a pesar de que la recaudación por cotizaciones sobre el empleo crece incluso por encima de lo que se ha presupuestado. Pero el Gobierno tiene la firme voluntad de no agotar el Fondo de Reserva como puede deducirse del proyecto de presupuestos presentado para 2018. Para evitarlo -y eludir los titulares y el desgaste político que lleva aparejado- ha incrementado un casi 50% el crédito que ya extendió el año pasado para pagar pensiones.