El primer banco de Portugal, Caixa Geral de Depósitos (CGD), perdió el pasado año 1.859 millones de euros, el peor resultado de la historia de la banca nacional después de la quiebra del Espírito Santo. Basado en este resultado, Bruselas ha aprobado un plan de recapitalización de CGD por valor de 3.900 millones.