El real brasileño se cambia a su nivel más bajo desde febrero de 2016 por la incertidumbre política ante las próximas elecciones presidenciales y la creciente desconfianza de los inversores a los mercados emergentes, tras la crisis cambiaria que atraviesa Turquía. La divisa brasileña se cambiaba ayer a 4,07 reales por dólar, en su sexta jornada consecutiva de descensos.