Los compradores de todo el mundo podrían sufrir una escasez de productos tecnológicos, entre ellos smartphones y ordenadores, en la recta final del año, justo cuando llegan las importantes campaña del Black Friday y la Navidad, que disparan la compra de dispositivos de electrónica de consumo. ¿La causa? El cierre temporal de algunas fábricas en China que trabajan para gigantes tecnológicos como Apple tras el recorte de consumo energético impuesto por el Gobierno chino. Una acción que responde a la escasez y encarecimiento del carbón para generar energía en el país, y a los objetivos medioambientales que se ha marcado Pekín para alcanzar el pico de emisiones antes de 2030 y llegar a la neutralidad de carbono antes de 2060.