Ante el riesgo de colapso del Popular se ha producido una intervención pública en que se ha llegado a la conclusión de que la única solución a la crisis de la entidad, la vía de resolución del banco, era la venta del negocio a un comprador capaz de integrar y absorber la entidad. Para ello se ha tenido en cuenta a las entidades que estaban participando en el proceso de venta del Popular (Santander, Bankia y CaixaBank habían reconocido interés) que quería llevar a cabo la dirección del banco. La oferta presentada por el Banco Santander ha sido la única que cumplía los requisitos para su admisión. El Santander ampliará capital en 7.000 millones para digerir la absorción, según ha informado la primera de las entidades a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).