El Banco Santander obtuvo un beneficio neto atribuido de 2.054 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que supone un 10% más que el mismo periodo del año anterior. El grupo se ha beneficiado del tirón de varios mercados en los que opera como Brasil y España (con la incorporación del Popular) así como al buen comportamiento del negocio de los créditos al consumo. En euros constantes, es decir, excluido el impacto de los tipos de cambio, el crecimiento del beneficio atribuido hubiera sido del 22%.