
La entidad dirigida por Gonzalo Gortázar asume una de las mayores multas impuestas por la agencia de prevención de blanqueo de capitales. Deviene de una operación que ejecutó la extinta Caja Madrid hace más de una década.
CaixaBank asumirá una de las multas más elevadas jamás impuesta por el Sepblac, la agencia de prevención de blanqueo de capitales.
El banco dirigido por Gonzalo Gortázar ha recibido varias multas por un monto total que supera los 30 millones de euros por un acuerdo inmobiliario asociado a la Torre Foster que cerró la antigua Caja Madrid hace más de una década, según informa Bloomberg.
Caja Madrid fue integrada años después en Bankia, entidad que fue absorbida hace cinco años por CaixaBank. De ahí que la entidad haya heredado esta sanción económica.
Fuentes oficiales del banco aseguran que las sanciones económicas ya se han recurrido.
La extinta Caja Madrid cerró en 2007 la compra de la Torre Foster a Repsol por 815 millones de euros. Años después, con la irrupción de la crisis económica y la integración en Bankia, la entidad intentó venderla por un precio similar, pero no tuvo éxito.
Finalmente se deshizo del inmueble en 2016 por unos 500 millones, dejando un agujero millonario. Amancio Ortega fue el comprador y, actualmente, es el propietario del activo.
Las autoridades españolas llevan investigando la operación desde entonces.