El empresario sabía lo que buscaba cuando se embarcó en su particular sueño español. Su padre era militar y, cuando era niño, ya había vivido en España. Fue el hermano de Robert, Bruce, el primero que decidió regresar en 1986 para abrir un restaurante mexicano en Cádiz: Casa Texas-México. Poco tiempo después, trasladó su negocio a Rota, al calor del tirón de su base militar, llena de compatriotas ávidos de una oferta en comida étnica que todavía escaseaba en la provincia.

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