El Supremo ha condenado al Estado a pagar más de 42 millones de euros a Repsol Butano por los daños causados a la compañía por una revisión del precio máximo de venta de la bombona de butano que se aplicó en 2011 y 2012.
El Supremo ha condenado al Estado a pagar más de 42 millones de euros a Repsol Butano por los daños causados a la compañía por una revisión del precio máximo de venta de la bombona de butano que se aplicó en 2011 y 2012.