El aeropuerto de Madrid-Barajas podrá de momento seguir operando como hasta ahora por la ruta que sobrevuela la urbanización Santo Domingo de Madrid. El Tribunal Supremo notificó este miércoles a los vecinos afectados y a Aena, la gestora de los aeropuertos españoles, la sentencia de la batalla que desde 2004 mantienen el grupo de casas cercano a Algete (Madrid) con el aeropuerto por el ruido que generan los sobrevuelos de una de las pistas de aterrizaje. Y la respuesta de los magistrados es que el pulso no ha terminado: la Administración será quien deba determinar cómo cesar el problema que sufren los vecinos, atendiendo a una normativa europea que obliga a volver a evaluar el ruido.