Es habitual que los bancos de inversión sean asesores, financiadores y valoradores, como ha ocurrido en la opa de FCC sobre Portland y en la de Blackstone sobre Hispania. El Tribunal Supremo determinará a finales de este año o inicios del próximo si esto es lícito, pese a que deben existir murallas chinas que impidan que los intereses de los diferentes departamentos se contaminen entre sí. Si el criterio es restrictivo, el negocio en España dará un giro radical, según las fuentes de banca de inversión consultadas.