El Corte Inglés está sufriendo la pandemia en su cuenta de resultados. Perdió 510 millones en su primer trimestre fiscal de marzo a mayo. Pero el gran tesoro de su balance, los activos inmobiliarios, también se infectaron. Aunque la infección es leve. El último informe de su tasadora de referencia, Tinsa, revela que su cartera en ladrillo estaba valorada a cierre del pasado julio en cerca de 16.500 millones de euros, un 5,3% por debajo del dictamen anterior, correspondiente a febrero, según una presentación de los bonos que vendió el martes por 600 millones de euros.