Quedan poco más de dos meses hábiles en el mercado de capitales antes de que finalice el año y la perspectiva para la economía española es ahora más sombría de lo que se auguraba en mayo, cuando el Gobierno anunció sus primeras previsiones económicas para 2020 con el impacto de la pandemia. El Tesoro español no parece sin embargo tener prisa por acelerar las emisiones de deuda, en una señal de que estaría dispuesto a mantener las previsiones de colocación lanzadas antes del verano pese al deterioro económico.