El Tesoro español encara el mes de septiembre con gran parte de los deberes del año hechos, pero con nuevos retos por delante que pueden terminar por imponer unas necesidades de financiación del Estado aún superiores a las avanzadas en mayo. La institución actualizó entonces sus objetivos para el año ante la dureza de la crisis económica provocada por la pandemia y elevó en 100.000 millones de euros la estimación de emisión neta. Por tanto, la necesidad total de financiación se disparó hasta casi los 300.000 millones de euros.