El año pasado tuvo una doble cara para la firma de moda masculina Brioni, fundada en Roma en 1945 por el sastre italiano Nazareno Fonticoli y el empresario Gaetano Savini. Según recoge el grupo Kering, al que pertenece la sastrería, en su informe anual en el que no desglosa datos por filiales, Brioni fue una de las enseñas que más sufrió el impacto de la pandemia. El conglomerado de lujo francés acabó 2020 con una facturación de 13.100 millones de euros, un 17,5% menos que en el ejercicio anterior, y unos beneficios de 2.150 millones, un 6,9% menos que en 2019.