El transporte y la UE, entre los grandes perdedores del petróleo a 80 euros

La inquietud entre los consumidores de petróleo llevó el viernes al Gobierno saudí y a sus aliados a dar un paso inesperado. Tras año y medio de contención a la producción, los exportadores mostraron su disposición a comenzar a abrir la mano en el segundo semestre del año. Estos comentarios bastaron para que el precio del brent cayera un 2,5%, al entorno de los 76 dólares. En la reunión de la OPEP de junio, los miembros del cartel deberán decidir hasta dónde están dispuestos a aumentar la oferta. El alza podría ir de 300.000 barriles al día —la opción más conservadora, defendida por Arabia Saudí— hasta 700.000 u 800.000, posición más cercana a las tesis rusas.

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