El Tribunal de Cuentas ha publicado el el Informe de fiscalización del proceso de reestructuración bancaria, ejercicios 2009 a 2015, del que se desprende que «el coste acumulado de los recursos públicos empleados en el proceso de reestructuración bancaria se situaba, al cierre de 2015, en 60.718 millones de euros». El órgano fiscalizador explica que el principal componente de este gasto es el relacionado con el capital y las cuotas participativas, que asciende a unos 46.021 millones.