Lo que se recauda por cotizaciones sigue sin alcanzar para sufragar las pensiones. Esto se nota cuando llega el momento de hacer frente a las pagas extraordinarias y las liquidaciones del IRPF, en julio y en diciembre. Desde 2012, el Gobierno está recurriendo al Fondo de Reserva para solucionar ese desfase entre ingresos y gastos. Pero este año ha añadido un elemento nuevo: un préstamo de los presupuestos generales del Estado a la Seguridad Social.