El año pasado, la tasa de paro bajó al 18,6% de la población activa, según la EPA. Fueron 400.000 los empleos creados y se firmaron casi 20 millones de contratos. ¿Qué tipos de trabajos estaban detrás de esos contratos? ¿Cómo se distribuyeron geográficamente? ¿Dónde es más probable que se obtenga un salario por encima de la media? Según los datos del Servicio Público de Empleo Estatal y la EPA analizados por Analistas Financieros Internacionales, siete de cada diez contratos se correspondieron con ocupaciones básicas (las que la Clasificación Nacional de Ocupaciones del INE incluye en las categorías de “ocupaciones elementales”, “trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores” y operadores de instalaciones y maquinaria y montadores”) y solo tres de cada diez con ocupaciones medias-avanzadas. Además, en las tres provincias vascas acumularon los mayores porcentajes de contratos con salarios por encima de la media.