¿Es preocupante la caída de ayer de la banca en Bolsa?

El temor a un problema de deuda en la zona euro incentiva la toma de beneficios en un sector que se dispara más del 43% desde enero. Los bancos españoles habían ganado en capitalización bursátil más de 134.000 millones hasta el lunes.

Los bancos españoles se dejaron ayer 4.618 millones de euros de capitalización bursátil en una jornada de ventas en los parqués. Esta caída fue impulsada por la incertidumbre política en Francia y, en menor medida, por una nueva injerencia de Donald Trump relacionada con la gobernadora de la Fed, Lissa Cook. En España, BBVA cayó un 1,86%, seguido por Santander y CaixaBank, que bajaron más del 1%, mientras que Sabadell fue el que cedió menos, el 0,59%.

Esta cifra de más de 4.600 millones de euros se considera «una gota en el océano» si se compara con los 134.391 millones de euros que el sector bancario español había sumado en capitalización bursátil desde enero.

Javier Molina, analista de eToro, subraya que la banca española ha multiplicado por más de cinco su valor desde los mínimos de 2020 y ha acumulado más de un 20% de media solo desde abril. Por tanto, la recogida de beneficios se interpreta más como una «lógica del mercado» que como un deterioro de sus fundamentos.

A pesar de los retrocesos, los expertos mantienen su confianza en los bancos españoles, destacan su solidez y creciente rentabilidad. La atractiva remuneración al accionista, a través de dividendos (con rentabilidades esperadas a 12 meses de entre el 8,90% de Sabadell y el 3% de Santander) y programas de recompra de acciones, sigue atrayendo a inversores conservadores.

Santander cuenta con el mayor número de consejos de compra, con un 69%, y varias casas de análisis como Morgan Stanley, BNP Paribas y KWB le ven aún un recorrido alcista hasta la banda de entre 8,30 y 9,23 euros por acción (ayer cerró a 8,15 euros).

El principal riesgo a vigilar a futuro para el sector es la bajada de tipos de interés, que podría comprimir márgenes y enfriar el ritmo de beneficios. No obstante, Molina asegura que «no se trata de un riesgo existencial» dado que la solvencia del sector está fuera de duda y es improbable una vuelta al escenario de tipos cero. Las caídas recientes se consideran «una pausa en un rally histórico».

A pesar de los recortes de ayer, los bancos españoles se mantienen entre los que más suben en Europa en 2025, junto con Commerzbank, Société Générale, Deutsche Bank, UniCredit y ABN Amro (ver gráfico).

Corto plazo

La principal preocupación que arrastró al sector bancario europeo ayer provino de la situación política en Francia. Los grandes bancos franceses como Société Générale, Credit Agricole y BNP Paribas fueron los más castigados, con descensos de entre el 4,23% y el 6,84%. Este temor arrastró al resto del sector bancario que vive su mejor año desde 2009 con una subida media superior al 43%. Juan José Fernández-Figares, de Link Securities, asocia la caída a la posibilidad, aunque «muy poco probable», de una crisis de deuda en Francia que pudiera extenderse por la zona euro. El hecho de que los bancos sean los principales tenedores de deuda en la región aumentó el nerviosismo de los inversores.

Los analistas añaden que la fuerte subida en Bolsa acumulada por los bancos provoca que los inversores aprovechen cualquier incertidumbre para realizar beneficios.

A corto plazo, se prevé que los bancos franceses sigan a la baja, si bien su impacto en el resto de la banca de la UE dependerá de la magnitud de los movimientos en los rendimientos de la deuda pública francesa. Pablo García, director de Divacons-AlphaValue, advierte de que «cualquier nuevo riesgo político podría empeorar las perspectivas económicas para los hogares y las empresas francesas,» lo que se traduciría en menores márgenes, menor crecimiento del volumen y un aumento del coste del riesgo para los bancos.

Entre las entidades francesas, Société Générale se considera el más vulnerable debido a la gran proporción de sus ingresos y cartera de préstamos vinculada directamente a Francia.

Crédit Agricole muestra una gran exposición a ingresos directos e indirectos y es más sensible a las valoraciones del mercado por sus divisiones de gestión de activos. Y BNP Paribas, aunque afectado, se percibe como el más resistente y diversificado de los tres, con una mayor exposición a otros países europeos.