El boom turístico que vive España se explica por muchos factores. Aunque no es nuevo, el buen clima es uno de ellos, como lo es también la inestable situación en destinos competidores en el Mediterráneo, como Túnez, Egipto o Turquía, entre otros, que prestan al país varios millones de turistas –hasta 15 millones, según el lobby turístico Exceltur. También ayuda la situación de seguridad o el buen nivel de las infraestructuras. Causa o consecuencia, el número de plazas de alojamiento es otro factor que permite que visitantes de otros países hagan noche(s) en los establecimientos españoles. En ese aspecto, España ocupa el tercer puesto entre los países europeos en plazas turísticas, solo por detrás de Francia e Italia, gracias a que casi ha duplicado su parque desde 1990, cuando arranca la serie de Eurostat, mientras que los aumentos son mucho menores en estos dos países o el cuarto, Alemania.