España tiene un problema para desarrollar todo el potencial que tiene su mercado laboral. Lo indica la tasa de empleo, el porcentaje de la población activa con un trabajo, o la de paro. También la infrautilización de la mano de obra que calcula la OCDE que supera el 40%, concretamente se sitúa concretamente en el 41,5%. Solo Grecia, Turquía e Italia están por encima de España, según las estadísticas que recoge el último informe sobre empleo del club de más países industrializados del mundo presentado este miércoles