España consiguió por primera vez en 2015 ser reconocido como el país con el sector turístico más competitivo del mundo. Escaló puestos deprisa: en 2011 ocupaba la octava posición. En 2013, la cuarta. Dos años después se colocó la primera y ahora revalida el título. El informe del Foro Económico Mundial analiza 14 áreas vinculadas al mundo del turismo y extrae una nota media para cada economía. España en realidad no saca un 10 en ninguna de ellas. Pero tiene en un notable o notable alto en todas. Obtiene de media un 5,4 sobre 7 (frente al 5,31 de la edición anterior). Es la mejor calificación global de entre los 136 países analizados en este estudio.