España rebaja la ambición de sus planes sobre la reforma de la eurozona. El Ministerio de Economía ha presentado hoy una propuesta de reforma del euro basada en apuntalar la unión bancaria, en un presupuesto anticrisis para cuando vuelvan las vacas flacas y en la transformación del Mede (el mecanismo de ayuda europeo) en un Fondo Monetario Europeo. Al hilo del debate entre Alemania y Francia, España desecha —al menos temporalmente— la idea de los eurobonos, un activo libre de riesgo que es una especia de anatema en Alemania y que era una de las estrellas de los planes anteriores del Ejecutivo. Madrid, además, tira a la basura definitivamente el cambio de mandato del BCE que solicitó Moncloa en 2015, para que Fráncfort se fije en datos clave como el paro además de la inflación para fijar sus políticas.