España ha mejorado su posición en un puesto en esta edición del controvertido e influyente ranking Doing Business, un estudio anual del Banco Mundial que analiza la mayor o menor facilidad para montar empresas en casi dos centenares de países de todo el mundo. Ha pasado del 33 al 32 por la rebaja de varios impuestos y la introducción del sistema de liquidación directa de la Seguridad Social. La clasificación este año la lidera Nueva Zelanda, que relega a Singapur a la segunda plaza.