El pasado mes de julio había 31 ciudades españolas con más de 1.500 propiedades en alquiler para turistas. La mayoría de ellas (23) están en la costa mediterránea, según Airdna, una empresa especializada de datos que recoge y analiza la oferta de Airbnb, plataforma principal en España para ofertar viviendas en alquiler turístico. A esto hay que añadir el incremento en el uso de estos pisos turísticos: hasta julio, 5,6 millones de viajeros internacionales se alojaron en apartamentos en sus vacaciones, según el INE, un 30,81% más que el mismo periodo del año anterior.