Europa avanza hacia la homogeneización de los test de estrés ESG para bancos y aseguradoras

Los supervisores de las finanzas en Europa están convencidos desde hace años de que los riesgos basados en los principios ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza) son claves y tienen un impacto directo en la actividad de bancos y aseguradoras. De hecho, ya han integrado esta perspectiva en algunos de los exámenes aplicados al sector. Pero ahora dan un paso más en este apartado, buscando un enfoque coherente y reglas armonizadas a la hora de poner en práctica este tipo de pruebas.

Las tres autoridades de supervisión financiera de la Unión Europea –EBA (banca), ESMA (mercados) y Eiopa (seguros)- han lanzado el proceso para adoptar unas directrices conjuntas en la instauración de los test de estrés ESG en el sector, unas instrucciones que vienen a constituir un marco común de metodologías y estándares de pruebas de resistencia ESG en el sistema financiero de la UE.

Así, han presentado un borrador con pautas y han abierto un periodo para que el mercado las valore. La intención es utilizar el feedback recibido para perfeccionar el proyecto. Los interesados podrán participar en la consulta hasta el próximo 19 de septiembre, fecha en la que finaliza el plazo previsto.

Europa pretende, por tanto, promover un enfoque coherente y a largo plazo para la evaluación de amenazas medioambientales, sociales y de gobernanza en los sectores de banca y seguros en Europa. Algo que las autoridades de supervisión financiera de la zona están obligadas a hacer en virtud de la Directiva de Requisitos de Capital y de la nueva Solvencia II.

Guía

«Las directrices presentadas ofrecen una guía completa sobre el diseño y las características de los test de estrés con elementos ESG, así como sobre las disposiciones organizativas que dichas pruebas deberían tener», apuntan desde los reguladores. Dentro de estas últimas, se incluyen «recursos humanos suficientes con la experiencia pertinente, sistemas de recopilación y gestión de datos que faciliten el acceso a la información y plazos adecuados para el análisis de los escenarios», ahondan.

El borrador de directrices está dirigido a una futura aplicación por parte de las autoridades competentes en banca y seguros al efectuar test de estrés, bien integrando los riesgos ESG en un examen global o bien evaluando el efecto de estos peligros ESG en un ejercicio complementario, señalan.

Estos riesgos «pueden tener implicaciones de gran alcance para la estabilidad tanto de las entidades financieras individuales como del sistema financiero en su conjunto», plantean los supervisores. En consecuencia, dichos peligros se deben tener en consideración sistemáticamente en las actividades de supervisión, incluyendo el proceso de revisión y evaluación y las pruebas de resistencia, profundizan.

«Si bien los test de estrés ESG son una práctica relativamente incipiente en comparación con las pruebas de resistencia financieras más tradicionales, se han logrado avances significativos en la exploración de los datos y modelos disponibles, en particular para las amenazas vinculadas al cambio climático», añaden. Algo que contribuye a afianzar la voluntad de las autoridades de seguir avanzando en esta dirección.