Europa estudia aligerar la carga de la regulación bancaria

Los bancos europeos han intensificado tanto los escritos en los que reclaman reglas más sencillas como los encuentros bilaterales con las autoridades reguladoras.

Los bancos europeos se han propuesto aprovechar la oleada de simplificación regulatoria desatada a raíz de los informes de Mario Draghi y Enrico Letta (sobre cómo mejorar la competitividad de la economía de la UE) para convencer a los reguladores de que es necesario aligerar la carga normativa en diversos frentes.

Las patronales de la banca han publicado en las últimas semanas varios escritos en los que piden aligerar la normativa financiera. Era una de las ideas principales del informe Menos es más, presentado en abril por la Federación Bancaria Europea (EBF, por sus siglas en inglés) y en el que abogan por una revisión completa de la regulación.

La EBF ha insistido en simplificar toda la normativa sobre sostenibilidad, que a su juicio está repleta de duplicidades e inconsistencias. La pasada semana, solicitó al organismo europeo que regula las obligaciones de reporting (Efrag) un mayor alineamiento de los distintos organismos competentes (Efrag, Autoridad Bancaria Europea y Comisión Europea) y usar las mismas metodologías.

Más organizaciones

Otras patronales bancarias también se han movilizado para reducir la carga regulatoria del sector financiero. La organización que engloba el sector de las cajas de ahorros en Europa (ESBG) pide un «enfoque pragmático» a la Junta Única de Resolución (JUR) en relación con los exámenes que obligará a llevar a cabo a las entidades para medir su capacidad de ser resuelta en caso de crisis.

Las cajas consideran que las normas de la JUR sobre los test de resolubilidad están llenas de definiciones confusas. Señalan que los equipos internos para cumplir con todos los requerimientos «imponen unos costes altos», sobre todo en lo que se refiere a la recolección de datos.

También claman por una simplificación radical de la normativa comunitaria de acceso a los datos financieros (conocida como FIDA), que pretende ir más allá de la regulación PSD2 en la obligación de las entidades de abrir su información a terceros.

Reuniones

El sector está actuando en otros frentes más allá del envío de escritos y respuestas. En las últimas semanas, altos representantes de la banca europea han acelerado los encuentros con los reguladores bancarios.

En abril, los dos máximos responsables de la Autoridad Bancaria Europea (su presidente, José Manuel Campa, y su director ejecutivo, Fraçois-Louis Michaud) mantuvieron al menos ocho reuniones alrededor de la simplificación regulatoria con altos directivos de bancos como Santander, BBVA, Nordea y Commerzbank, así como con representantes de las patronales del sector (EBF y ESBG), según detallan sus agendas públicas más recientes.

Varias autoridades europeas se han puesto manos a la obra para ser más eficientes. El Banco Central Europeo ha constituido un grupo de trabajo (coordinado por su vicepresidente, Luis de Guindos) para estudiar aspectos que se puedan simplificar dentro del ámbito del supervisor.

Este miércoles, el presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, secundó la idea de simplificar la regulación bancaria durante un acto organizado por Nueva Economía Fórum. En su opinión, el sector ha demostrado su fortaleza tras crisis como la del Covid, por lo que ve espacio para reducir la complejidad de las reglas. Sus homólogos en el Banco de España (José Luis Escrivá) y en el Banco de Italia (Fabio Panetta) apoyan este debate.