En cuestión de un mes el entorno de las criptomonedas ha vivido una intensa actividad. Tras los informes del Banco Central Europeo (BCE) sobre la posible creación de un euro digital, los Gobiernos han tomado esta vez la iniciativa. A diferencia de la institución monetaria, no se proponen crear algo nuevo, sino más bien, poner algo de orden legal en un entorno que hasta ahora ha estado en una especie de tierra de nadie. Los movimientos por una mayor regulación llegan desde el seno de la Unión Europea, desde Reino Unido y desde España.