Exconsejeros de Caja Madrid, propuestos por los acusados, han sostenido en la Audiencia Nacional, durante el juicio sobre el uso fraudulento de las tarjetas black, que gastaron el dinero porque era parte de su retribución. Sin embargo, los testigos, cuyos gastos no están enjuiciados porque han prescrito, añadieron que debían emplear este dinero «de forma adecuada» o «con prudencia» y que tenían que mantener un control manual de los gastos.