El fondo de compensación interterritorial (FCI), el mecanismo que financia proyectos de inversión para tratar de corregir los desequilibrios económicos entre las comunidades autónomas españolas, ha pasado de contar con unos recursos de 1.353 millones de euros en 2009 a disponer de solo 432 millones en 2016, lo que supone un descenso del 68% desde que estalló la crisis financiera. «En los últimos ocho años la dotación global del FCI ha caído de forma abrupta, hasta congelarse en los últimos ejercicios. Su evolución ha supuesto un recorte mayor al producido en las inversiones del Estado», explica RIFDE, una red de investigadores en asuntos de financiación autonómica, que difundió ayer un informe sobre la política regional en España.