Un nuevo problema se cierne sobre el rescate de Abengoa. Los más de 15 meses que han transcurrido desde que comenzaron las negociaciones para llevarlo a buen puerto, en mayo del año pasado, han erosionado la caja de la compañía. EY, el administrador concursal de la matriz, avisa de que el grupo necesita una inyección de liquidez de manera inmediata, antes de cualquier operación de salvamento, que depende de la SEPI y puede alargarse meses. Solo así se asegurará “la continuidad de las operaciones”, señala un documento de la compañía enviado ayer a la CNMV.