Los hogares monoparentales (o monomarentales), formados por una persona adulta con uno o más hijos a cargo, tienen en su origen realidades muy diferentes, como el fallecimiento de la pareja, una ruptura o, en una minoría de casos, la elección individual de asumir en solitario la maternidad. Según el último informe Foessa elaborado por Cáritas, mientras que la exclusión social afecta al 21,9% de las familias de forma global, este porcentaje se eleva al 34% de los hogares monoparentales cuya sustentadora principal es una mujer. El informe Arope (At Risk of Poverty and Exclusion) presentado el mes pasado eleva ese porcentaje a la mitad.