Miguel Ángel Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España en el momento de la salida a bolsa de Bankia, negó este jueves ante el juez que recibiera los correos del inspector José Antonio Casaus que alertaban de la inviabilidad de BFA —la matriz de la entidad, formada por la integración de siete cajas de ahorros— y del riesgo que entrañaba el debú bursátil para los accionistas y los contribuyentes. Fernández Ordóñez, que declaró como imputado, defendió la gestión que hizo de la crisis bancaria al frente del supervisor.