Fiat languidece. La marca que originó el principal grupo industrial italiano y uno de los mayores de Europa ha quedado marginada del plan a cinco años vista para revitalizar el grupo Fiat Chrysler Automobile’s (FCA), presentado por el consejero delegado Sergio Marchionne la semana pasada en Italia. Jeep, Alfa Romeo y Maserati son las marcas elegidas para encabezar la transformación el grupo italo-americano tras décadas penando con deudas, sacando modelos nuevos sobre viejos y anhelando estar mejor ubicados en los ránking de fiabilidad de los conductores. Oficialmente, Fiat sobrevivirá, pero probablemente reducida a vender sus populares modelos 500 y Panda, incluso con motores eléctricos, para uso urbano. A más largo plazo, nadie puede garantizar que no correrá el mismo destino que Lancia, otro icono automovilístico italiano que FCA tampoco mató pero dejó morir.