El grupo Forestalia volvió a barrer el miércoles en la subasta de renovables que llevó a cabo el Gobierno, con la adjudicación de 1.200 megavatios (MW) sobre 3.000 ofertados. Ya lo hizo en enero del año pasado, cuando se llevó más de 400 sobre 700 MW. Entonces se le tachó de advenedizo. Ahora, un poco más de lo mismo, aunque los competidores ya estaban avisados de sus intenciones y pocos argumentos en contra se podían esgrimir cuando el grupo aragonés llegaba respaldado por General Electric como socio tecnológico. Palabras mayores.