Francia recobra el pulso económico a la espera de más reformas de Macron

Se acabaron los tiempos en que Francia era el mal alumno del capitalismo global. Ahora recoge aplausos de las organizaciones y los economistas internacionales. Se lanza a la competición por atraer empresas espantadas por el Brexit. E incluso se atreve a ensayar una política económica de aroma liberal. Esta palabra —liberal— hasta hace poco era un tabú en Francia, el país donde el Estado goza de un respeto y una autoridad casi divina. Hoy se pronuncia sin complejos en los salones de los ministerios parisinos.

Seguir leyendo.